20 de junio de 2009

Piensa y Se Te Dará

Hace casi dos mil años, el hombre que más ha afectado la historia de la humanidad, como lo describió Napoleón Bonaparte, ofreció enseñanzas que revolucionaron el entendimiento de la voluntad de Dios. Tan revolucionarias que asombraron a muchos, hicieron temblar a otros y enfurecieron a otros tantos.

Jesús, el hijo de Dios para los Cristianos, Avatar para los hindúes y maestro ascendido para los Yoguis, enseñó a la humanidad a través de aquellos que eligió para transmitir sus enseñanzas que Dios no es responsable por lo que tenemos y lo que no tenemos; es decir, le quita la voluntad al Padre de darnos o dejarnos de dar lo que necesitamos o deseamos, y nos regresa la responsabilid de ser los creadores de nuestra realidad.

¿Atrevido? Por supuesto! Los pueblos árabes tenían un entendimiento mucho muy distinto, que ha sido transmitido por generaciones hasta nuestros días. Una creencia en un Dios que da y quita a voluntad divina e incomprensible. Un Dios que decide lo que es bueno para cada persona para probar su fe o determinación en aceptar la voluntad celestial.

Jesús rompe con todos los preconceptos de un Dios que pone prueba tras prueba, para ofrecer a un Dios que simplemente es la fuente del Todo. Un Dios proveedor de cada uno de nuestros deseos, sin importar la naturaleza de los mismos.

Jesús enseña que debemos tener confianza en Dios como proveedor de todo cuanto deseamos. Dijo que si ordenamos a una montaña moverse de su lugar y echarse a la mar “sin vacilar” (sin dudar), la montaña obedecerá! Mc(11.23) Después Jesús explica lo anterior diciendo que cualquier cosa que pidamos en oración, debemos creer que ya nos ha sido dada, y entonces se nos concederá Mc(11.24)

Analizando estas enseñanzas, las conclusiones son inescapables. Jesús no dice haz tal o cual sacrificio para que el Padre te conceda lo que pides! Dice que tan solo creas que ya te ha sido dado. Y para poder creer que ya tenemos lo que deseamos, debemos hacer nacer un Pensamiento. Debemos pensar que ya estamos disfrutando de lo que deseamos, es decir, viajar al “pasado” y crear el evento donde obtuvimos lo que deseamos y después hacer nacer otro Pensamiento en el cual disfrutamos lo que ahora tenemos. Esto hará que el futuro “aparezca” como resultado de nuestra creación en el pensamiento.

¿Divino, mágico, inexplicable o simplemente científico? De cualquier forma que lo interpretemos, el resultado es el mismo: Dios no es responsable de lo que tenemos o lo que no tenemos. Dios tan solo es la fuente de todo lo que ES y de todo lo que EXISTE, y cada entidad encarnada toma de Dios lo que decide tomar. Desde abundancia, salud y felicidad, hasta desdicha, pobreza y enfermedad.

Somos lo que pensamos, tenemos lo que pensamos, creemos lo que pensamos. Esta es la verdad que nos hace libres!

La ciencia moderna logra, sin necesidad de dogmas o creencias, entender lo que sucede cuando un pensamiento es mantenido por períodos de tiempo considerables.

La física cuántica explica un pensamiento como un flujo de electrones entre las redes neuronales del cerebro, es decir, cantidades cuánticas de materia moviéndose a la velocidad de la Luz que logran liberar energía fuera del cerebro y afectar el campo cuántico de la realidad, reordenando la energía que le da forma al espacio. Esto trae consigo que la realidad, o la realidad que percibimos, cambie y se reordene en función de nuestros “deseos”, de nuestros pensamientos. Además, permite entender que nuestra mente no está confinada a nuestro cerebro, sino que se expande enredándose con la mente de las demás personas, incluso de las demás especies.

De forma paralela, la psicología moderna adopta nuevos entendimientos que concluyen en la existencia de campos mórficos de pensamiento. Estos campos no son otra cosa más que la mente de cada individuo como parte de un rompecabezas de la mente del total de la humanidad. Y más aún, del total del Universo. En otras palabras existe una sola mente extendida a lo largo y ancho del universo compuesta por todas las diferentes expresiones de consciencia incluyendo seres encarnados y no encarnados, animados e inanimados, terrícolas y alienígenas.

Esto explica la clarividencia, telepatía, canalización, espiritismo, angeología y demás cosas "paranormales", haciéndolas normales y entendibles... Pero esto es otro tema para otros Post.

Jesús dice que todo lo que anhelamos lo contemplemos en nuestras manos y ahí aparecerá. Toma de Dios lo que necesites con FE en que lo obtendrás.


Rod SG

30 de abril de 2009

Espiritualidad Natural

Dada la gran influencia social y cultural de las religiones arábigas, la palabra espiritualidad comúnmente se relaciona con la participación activa y/o la devoción a cada uno de estos cultos y sus creencias específicas.

Sin embargo, es importante entender que mientras las religiones son un conjunto de tradiciones, rituales y dogmas administrados y gobernados de forma institucional y sistemática por organizaciones influenciadas por tales o cuales culturas; la espiritualidad es el resultado trascendental de una expresión de la consciencia al llevarse ésta de un estado a otro.

No quiere decir esto que las religiones no sean camino o instrumentos para desarrollar la espiritualidad. Al contrario, muchas de éstas fincan las bases morales y de comportamiento humano para poder desarrollar la espiritualidad. Es decir, traen consigo la paz y la tranquilidad necesarias para aquietar la mente y modificar el estado de consciencia.

Espiritualidad no debe ser confundida con acciones terrenales que permitan ganar el pase al “cielo” al momento de morir. Al contrario, debe ser entendida como las acciones que permiten el acceso al “cielo” antes de experimentar la muerte. Es decir, la ejecución física y mental de acciones que permitan llevar nuestra consciencia a un “reino” o plano de existencia diferente al que percibimos sin disciplina y entrenamiento. Acciones como ser generoso, compasivo, amoroso o religioso, tan solo “preparan” al individuo mediante la paz necesaria para aquietar la mente a iniciar el verdadero desarrollo de espiritualidad, pero no desarrollan la espiritualidad per se.

Para “Subir al Cielo” se necesita un movimiento vertical, pero para “Ascender al Cielo” es necesario un movimiento hacia el interior. Es necesario mover la consciencia a un estado distinto que permita modificar el uso eficiente del cerebro y creando pensamientos afines al amor y ajenos al miedo; reordenando la energía en el campo cuántico que le da estructura al universo entero y creando una realidad exclusiva de maestros y avatares.

Este proceso le quita la exclusividad de la espiritualidad a las religiones y doctrinas filosóficas, abriendo las puertas a una espiritualidad sin dogmas y sin culpas, a una Espiritualidad Natural a la que día con día la ciencia tiene acceso y grandes aciertos.

Rod SG

7 de abril de 2009

Ilusión y Realidad

Nacimos en una época en la que se nos enseñó desde pequeños que somos entidades únicas e independientes y que nuestra consciencia radica en nuestro interior como una voz interna.


Con este mal entendido de lo que somos y de lo que es nuestra consciencia, es imposible explicar científicamente la telepatía, clarividencia, campos mórficos de pensamiento, médiums espirituales y otros fenómenos de transferencia de información entre dos entidades sin el uso de medios físicos de comunicación.

Pero cuando entendemos que hay una relación espiritual entre todas las cosas del universo, y que todos somos parte de una inteligencia divina, ningún fenómeno es inexplicable.


Esta simple comprensión llena todos los hoyos en las religiones actuales y explica la reencarnación, el deja vu, predicciones del futuro y literalmente la ocurrencia de cualquier evento o “anomalía” alguna vez experimentada.


Estos conocimientos eran dominados por los Mayas, quienes un día simplemente desaparecieron sin dejar rastro alguno, lo cual también puede entenderse tratándose de entidades iluminadas…





Rod SG

El Llamado a la Ascensión.

Una vez más la primer luna llena posterior a la Primavera Boreal llega y con ella la preparación de 2 mil millones de personas para volver a flagelar y crucificar a Jesús… y después resucitarlo.


La necesidad de sentirse “salvo” enmarca la obligación de arrepentirse y sentirse miserable ante la grandeza de Dios, para poder ser digno del sacrificio magnánimo de Jesús, quien se dejó dar la más espantosa de las muertes para aplacar la venganza a su Padre y así ‘salvar’ al mundo entero.

Miedo y Amor son los dos sentimientos primarios; el resto de los sentimientos se derivan de estos dos. Totalmente opuestos y de naturaleza distinta, no podrían ser ambos pilares del mensaje de Jesús. Es decir, el mensaje de Amor de Jesús no puede estar acompañado del miedo a no ser salvo, o del condicionamiento de arrepentirse para poder recibir el perdón del Padre. Estas son ‘creencias’ judías pre-cristianas que requieren sacrificios de animales (Korban) para recibir indulgencias. ¿Acaso no corrió Jesús a mercaderes de animales en el Templo? ¿No querría acaso acabar con todo tipo de sacrificio de vidas inocentes? De ser así, ¿por qué sería su propia muerte un sacrificio al Padre?

No cabe duda que la pasión y muerte de Jesús fueron hechos lamentables, pero le dieron la oportunidad de vencer la muerte como enseñanza última de su Ascensión. Pero no su ascensión vertical al ‘cielo’ como el ingenuo de Saulo de Tarso menciona en sus cartas, sino como una ascensión hacia el interior de su Ser encontrando su naturaleza divina y descubriendo ser Hijo de Dios…

Jesús primero Asciende, al ascender descubre ser Hijo de Dios y al proclamarse como tal es asesinado. Su muerte le permite probar su grandeza divina resucitando su cuerpo. Una gran enseñanza en verdad. Sin embargo, Jesús no fue el primero, ni el último. Todos estamos llamados a la Ascensión.

El que crea en mí, hará las mismas obras que yo hago y obras aún mayores hará, porque Yo ya voy al Padre. Jn. 14:12

Rod SG

8 de marzo de 2009

Dia Internacional de la Mujer... discriminada.

La discriminación de la mujer comienza en la cuna. En el área rural, dejan de educarse a muy corta edad y constituyen la mayor tasa de analfabetismo. Se las obliga a quedarse en el hogar cuidando a los hermanos menores, ayudando en las labores del campo.

En varios países de Latinoamérica, Asia y África, el nacimiento de una niña se considera una desgracia o un castigo divino. El nacimiento de un niño, en cambio, es motivo de regocijo familiar. En países como Bolivia, donde se conserva la idea de que los hombres están hechos para el trabajo y las mujeres para la cocina, ambos padres lamentan el nacimiento de su hija.

Lo cierto es que, en toda sociedad patriarcal, se enseña a los niños, desde muy temprana edad, a valorar la virginidad y la belleza en las mujeres, y la virilidad e inteligencia en los hombres. Según los cuentos de hadas y princesas, la niña debe ser como Blancanieves o Cenicienta, hermosa y bondadosa, si quiere encontrar un príncipe azul, ya que si es una mujer emancipada, con derechos y libertades, corre el riesgo de parecerse a la bruja Amelia o a la "reina con cabeza de cerdo", que exaltan la imagen de un ser repugnante por dentro y por fuera.

En las propagandas comerciales se representa el estereotipo clásico de la mujer, quien, además de ser joven y bella, debe saber asear la casa y ser diestra en la cocina. Las niñas deben jugar con muñecas y ayudar a sus madres en los quehaceres domésticos. Esta propaganda ideológica, lejos de estar reñida con el principio de que la mujer tiene los mismos derechos que el hombre, discrimina a la mujer desde el instante en que la presenta como a un ser menos capaz e inteligente que el hombre.

La mayoría de las mujeres están entrenadas para la resignación y el sometimiento. Se las obliga a quedarse en el hogar para cuidar a los hermanos menores, para ayudar en las labores domésticas, del campo y en el comercio informal. Es decir, las desventajas y la discriminación de la mujer comienzan en la cuna. En el área rural, ellas asisten menos que los varones a la escuela, dejan de educarse a muy temprana edad y, consiguientemente, constituyen la mayor tasa de analfabetismo.

Las niñas son los seres más despreciados en muchas culturas. Así, en las naciones dominadas por el Islam, la mujer es "ciudadana de segunda categoría". Según una de las aleluyas del Corán, los hombres tienen autoridad sobre ellas, en virtud de la preferencia que Alá concedió a unos más que a otros. En algunos casos tan grande la discriminación de la mujer que son tratadas con menos consideración que los animales domésticos. Los hombres no sólo controlan la procreación de hijos mediante el cuerpo de la mujer, sino que, a su vez, ejercen una actitud extremadamente violenta ante el adulterio femenino, que incluye la lapidación, el código de honor y el linchamiento.

En la India, Pakistán y Bangladesh, existe una regla admitida para frenar el crecimiento de la población rural: todas las mujeres que esperen más de un hijo, deben abortar o ser esterilizadas. Si el primer hijo es una niña, la pareja puede tener un segundo hijo; si el segundo hijo también es una niña, puede tener opción a un tercero, pero pagando una multa; de lo contrario, se aplican medidas coactivas de acuerdo al sistema de planificación familiar en vigencia, así este sistema de planificación neomalthusiano sea una clara violación a los Derechos Humanos y una discriminación abierta contra la mujer.

En la India, siguiendo las costumbres atávicas, un padre casa a su hija en un matrimonio de conveniencia, previo acuerdo y desembolso de una dote sustanciosa. Si los padres de la novia no satisfacen la demanda, simplemente queman viva a la novia. Y, aun estando prohibido oficialmente este tipo de enlace matrimonial, el 80% de los casamientos se efectúa sobre la base de un pago en dinero o especie.

En la comunidad de los Guijars, en pleno corazón de la India, se mantiene intacta la costumbre de prometer a las niñas apenas nacen y celebrar la boda justo cuando éstas están en la edad de jugar y disfrutar de la vida. Las pequeñas novias alimentan la tradición ajenas a lo que significan los compromisos que sus familias han decidido por ellas. La boda se celebra tras rituales y ceremonias que pueden prolongarse varios días, sin que las niñas hayan terminado de jugar ni hayan visto siquiera la cara del novio.

En el ámbito rural se dan casos extremos como las "niñas viudas", pequeñas prometidas en matrimonio desde la infancia que, al morir el novio antes de la boda, están condenadas a permanecer en viudedad por el resto de sus días. Otro caso es el de las niñas envenenadas, porque no tienen futuro como mujeres ni esposas, mucho menos como esposas, cuando se piensa que en la población más pobre de la India y Bangladesh se debe pagar una dote para encontrar marido; realidad que nos trasmonta a las prácticas matrimoniales de la Edad Media, donde el matrimonio no se decidía por amor sino por conveniencia.

En los albores del nuevo milenio siguen siendo muchas las barreras que dificultan el desarrollo y el respeto de los Derechos Humanos de las niñas. Sin ir muy lejos, en algunas regiones del continente africano, más de 80 millones de niñas y adultas han sido circuncidadas mediante la ablación del clítoris y la infibulación; una forma de violación contra la dignidad de la mujer, consistente en extirpar de cuajo el clítoris y los labios menores, para luego coser la vulva hasta no dejarles sino un pequeño orificio que les permita menstruar y expeler la orina. Asimismo, para evitar el ayuntamiento carnal antes del matrimonio, colocan un elemento extraño en la parte exterior del orificio vaginal. En algunas tribus atraviesan transversalmente los labios mayores con espinas, las mismas que deben ser extraídas sólo por el marido la noche de la boda, como un acto ritual de posesión masculina.

La circuncisión realizada sin anestesia y con cualquier instrumento rudimentario, que va desde un cuchillo de cocina hasta un pedazo de vidrio, se ejerce en niñas recién nacidas o en púberes que acaban de tener su primer flujo menstrual, como una forma, según refieren las creencias ancestrales, de establecer un pacto con los dioses y asegurar la inmortalidad. Empero, la circuncisión, que provoca traumas psicológicos y complicaciones posteriores, no tiene otra finalidad que impedir el goce sexual de la mujer y el ejercicio de sus derechos más elementales; más aún, cuando existen sociedades tribales donde la mujer deber ser sometida a dolorosas experiencias para garantizar su lealtad al hombre y la colectividad, para tener una identidad y cumplir un rol social que le permita ser considerada mujer, esposa y madre.

Estos son algunos ejemplos que nos permiten afirmar la idea de que la discriminación de la mujer comienza en la cuna y, lo que es peor, se prolonga a lo largo de su vida.


Víctor Montoya
www.liberacion.press.se